domingo, 23 de mayo de 2010

Palabras. Solo etiquetas.



Placer. Deseo. Lujuria.
Tantos sinónimos y a veces siento que ninguno explica con exactitud lo que siento.
Placer es lo que siento cuando mi madre me mira, me sonríe y me dice muy bajito..."¿Quieres chupar la cuchara?", y yo, tímida, me acerco poco a poco hasta ella, la agarro y la lamo como si me fuera la vida en ello. Y entonces esa sensación, esa mágica sensación me embarga y me siento en el paraíso. El séptimo cielo.
Deseo es lo que siento cuando suena música y yo, la patosa oficial del lugar, no puedo hacer otra cosa que marcar el ritmo con el pie. ¡Que ni siquiera es regular! cuando tu y yo sabemos que lo que quiero hacer es moverme, como una loca, como una desesperada hasta que me duelan los pies: contoneándome, balanceándome y agitando brazos y piernas si hace falta. Más comúnmente se llama hacer el ridículo.
Lujuria es lo que siento cuando me besas. Estas demasiado cerca de mí y algo en mi cabeza hace clic, tan fuerte que pienso que tu también lo has oído. Cuando no respondo de mis gestos, de mis actos. Cuando ya no me reconozco a mi misma, pero me gusto. Me siento bien, atrevida, querida por alguien a quien quiero. Y es que se esta tan bien entre tus brazos.
Me veo totalmente incapaz de explicar todo lo que siento con tres miseras palabras.


4 comentarios:

  1. me gusta tu sombrero :) un besito

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  2. La cita de Amélie de tu cabecera es brutal, me encantó la película!

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  3. me encantaaaas! marta:D

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Muchas gracias!